Ablación de Tumor Renal sin Cirugía en San Pedro Garza García
Agujas finas llevadas hasta el tumor bajo guía por imagen generan frío o calor que destruye el tejido enfermo. El resto del riñón se conserva.
- Duración
- 90 a 150 minutos
- Anestesia
- Según el caso, sedación profunda o general
- Ayuno
- Sí
- Modalidad
- Hospitalaria, con una noche de vigilancia habitual
- Guía
- Tomografía o ultrasonido
- Órgano
- Se preserva el riñón
Qué es y
para qué sirve.
La ablación percutánea destruye un tumor renal sin extirparlo. Se colocan una o varias agujas delgadas atravesando la piel hasta el interior de la lesión y, a través de ellas, se aplica una temperatura a la que la célula tumoral no sobrevive. Puede ser frío —criosondas por las que circula un gas que congela el tejido— o calor —antenas que aplican energía en ciclos—. En ambos casos el radiólogo ve en la pantalla la zona tratada y controla su tamaño conforme avanza.
Cuál de las dos corresponde depende del tamaño y de la localización del tumor, de su cercanía a estructuras que no deben dañarse y de qué tanto se necesite ver el límite de la zona tratada durante el procedimiento. Es una decisión técnica que se toma al planear el caso y se te explica antes.
La ventaja frente a la cirugía no es solo evitar el corte. Es que el daño queda confinado a un volumen definido: el parénquima renal sano se conserva, lo que importa mucho en personas con un solo riñón funcional, con función renal limítrofe, con tumores en los dos lados o con riesgo quirúrgico alto.
No todos los tumores renales son candidatos. Influyen el tamaño, la localización —la cercanía al uréter, al hilio o al intestino—, la histología si ya se conoce y tu estado general. Determinar si tu caso es apto es el objetivo de la valoración, y la respuesta puede ser que no lo es.
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¿Quién puede ser candidato?
Cómo se hace,
de principio a fin.
Valoración y planeación
Se revisan tus estudios, la función renal y la ruta de acceso. Aquí se decide si eres candidato.
Posición y anestesia
Se te coloca en la posición que da el mejor acceso y se administra la anestesia indicada.
Colocación de las criosondas o antenas
Se avanzan las agujas hasta el tumor bajo guía por imagen y se confirma su posición antes de aplicar nada.
Ciclos de congelación o de pulsaciones
Se aplican ciclos controlados —de congelación y descongelación con frío, o de pulsaciones de energía con calor—. La zona tratada se vigila en pantalla para cubrir el tumor con margen.
Retiro y control
Se retiran las sondas, se verifica con imagen que no hay sangrado y pasas a vigilancia.
Cómo prepararte.
- Lleva toda tu imagenología: tomografía o resonancia con contraste, y los estudios previos para comparar.
- Lleva función renal, biometría y coagulación recientes.
- Informa si tomas anticoagulantes o antiagregantes. Se te indicará el manejo. No los suspendas por tu cuenta.
- Informa alergias al medio de contraste y antecedentes de cirugía abdominal.
- Se indica ayuno y requerirás acompañante y valoración preanestésica.
- Prevé una noche de estancia hospitalaria, aunque el plan sea alta temprana.
Qué esperar
al salir.
- Vigilancia con control de signos vitales, dolor y color de la orina.
- Es frecuente orina con tinte sanguinolento los primeros días. Debe ir disminuyendo, no aumentando.
- Dolor leve en el flanco durante algunos días, controlable con analgésico.
- El seguimiento es con imagen contrastada programada: así se confirma que la zona tratada quedó sin tejido viable.
- Acude a urgencias si aparece: sangrado abundante en la orina, dolor intenso que no cede, fiebre, dificultad para orinar o mareo.
Lo que también
tienes que saber.
Todo procedimiento tiene riesgos. Estos son los de este, ordenados por frecuencia. Se te explican de nuevo en consulta y se consignan en tu consentimiento informado.
Ablación de Tumor Renal:
lo que más preguntan.
¿Es tan eficaz como quitar el tumor con cirugía?
¿Voy a perder función del riñón?
¿Cuánto tiempo estoy internado?
¿Hace falta biopsia antes?
¿Me van a dormir?
¿Se puede repetir?
Dr. Israel Divad
García Cerda
Médico radiólogo con alta especialidad en Radiología Intervencionista por la UNAM y el Hospital General de México, certificado por el Consejo Mexicano de Radiología e Imagen. Realiza personalmente el estudio y el procedimiento: no se delega a un técnico ni se reporta después.
¿Te indicaron
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Responsable sanitario: Dr. Israel Divad García Cerda · Céd. prof. 8979045 · Céd. esp. 12022183 ·
Certificado por el Consejo Mexicano de Radiología e Imagen.
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Esta página es de carácter informativo y no sustituye la consulta médica. Los resultados varían en
cada paciente y dependen del diagnóstico, la anatomía y el estado general. Ningún contenido
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